sábado, 10 de abril de 2010

Matrimonio, amoldamiento y compatibilidad


Por: el Sheik Abdul-Aziz Ibn Abdullah Ibn Baz
Fuente: Al-Istiqamah
[1].
Tomado de: http://www.troid.org/articles/fataawaa/nikaah/compatibility.htm
Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.
Para:
www.islammexico.net

Efectivamente no hay excelencia para un árabe sobre un no árabe; ni para un no árabe sobre un árabe; ni para una persona blanca sobre una negra, ni para una persona negra sobre una blanca, excepto a través de la Taqwa (piedad y obediencia a Alláh).

La compatibilidad está solamente basada sobre la religión y la piedad.

De la maldad y los asuntos censurables es que alguno quien clame ser de la tribu de los Hashim (es decir, que clame ser un Sayid, alguno relacionado con la familia del Profeta (صلى الله عليه وسلم)) diga que no hay Kafa-ah (compatibilidad matrimonial) entre ellos y alguien de fuera de su clan. Así que ellos no se casan fuera de su clan; ni permiten que alguien de fuera de su clan se case con ellos. Esto es un gran error, una monstruosa ignorancia, opresión contra la mujer, y esta es una legislación la cual ni Alláh ni Su Mensajero (صلى الله عليه وسلم) legislaron o prescribieron. Más bien Alláh, el Más Alto, dijo:

“¡Oh humanidad! Nosotros los hemos creado de un hombre y una mujer; y los hemos hecho en naciones y tribus; paa que ustedes pudieran conocerse unos a otros. Efectivamente el más noble de ustedes para con Alláh es aquel quien tiene más Taqwa (piedad, temor y obediencia de Alláh)” (Suratul-Huyurat 49:13).

“Efectivamente los creyentes son sino hermanos” (Suratul-Huyurat 49:10).

“Los creyentes, hombres y mujeres, son aliados y protectores unos de otros” (Suratut-Tawbah 9:71).

“Así que su Señor aceptó de ellos su suplicación, y respondió: Nunca permitiré que sean perdidas las acciones de ninguno de ustedes, sean hombres o mujeres. Ustedes son uno para otro” (Surah Ali-Imrán 3:195).

El Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo: “Efectivamente no hay excelencia para un árabe sobre un no árabe; ni para un no árabe sobre un árabe; ni para una persona blanca sobre una negra, ni para una persona negra sobre una blanca, excepto a través de la Taqwa (piedad y obediencia a Alláh). La gente viene de Adam, y Adam era de la tierra”
[2].

El Profeta (صلى الله عليه وسلم) también dijo: “Efectivamente mi Awliyah (amigos y aliados) no son la tribu detal y tal. Más bien mis amigos y aliados son los Mutaqun (aquellos quienes tienen Taqwa) dondequiera que ellos puedan estar”
[3].

El Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo: “Si viene a ustedes una persona cuya Religión y carácter les complazca a ustedes, entonces cásenlo (denle a la niña en matrimonio para él). Si ustedes no hacen esto, habrá Fitnah (juicio y discordia) y una gran Fasad (corrupción) sobre la tierra”. Esto fue relatado por At-Tirmidhi y otros, con un Isnad Hasan (buena cadena de narración)
[4].

El Profeta (صلى الله عليه وسلم) casó a Zainab bint Yahsh de los Quraysh (el clan del Profeta) con Zayd Ibn Harithat, su esclavo liberado. Él casó a Fatimah bint Qays del clan de los Quraysh con Usamah, el hijo de Zayd. Bilal Ibn Rabah, el Etiope se casó con la hermana de Abdur-Rahman Ibn Awf de los Quraysh. Así que el propósito aquí es explicar la falsedad de aquellos quienes claman que es prohibido, o detestado para alguien del clan del Profeta (صلى الله عليه وسلم) casarse fuera de ese clan o tribu. Más bien, lo que es obligatorio en este asunto es considerar solamente la religión como el factor de compatibilidad. Así queel Profeta (صلى الله عليه وسلم) distanció a Abu Talib y a Abu Lahab (sus tíos), porque ellos no eran musulmanes y acercó a Salman, el persa, a Suhayb el romano, y Bilal el etiope. Esto es porque ellos poseían Imán (fe) y piedad, y ellos siguieron las Leyes Prescritas y atravesaron la Vía Recta. Así que quienquiera que acepta esta falsa e ignorante práctica de impedir a las mujeres Hashimi de casarse fuera de su clan o tribu, solamente logrará resultados censurables, tales como la corrupción de la gente, o afectar adversamente los nacimientos; aún cuando Alláh, el Más Alto, dijo:

“Y casen a aquellos de entre ustedes quienes están solteros, ya los rectos de entre sus esclavos. Si ellos son pobres, Alláh los enriquecerá de Su Provisión. Y Alláh es el Todo Suficiente para Su creación, el Omnisapiente acerca de su estado” (Suratun-Nur 24:32).

Así que él ordenó casar a aquellos quienes están solteros y casara a todas las otras categorías de musulmanes, sin importar si son ricos o pobres. Así, desde que la Sharíah islámica urge y anima la institución del matrimonio. Así que los musulmanes deberían apresurarse a cumplir esta orden de Alláh y Su Mensajero (صلى الله عليه وسلم) cuando él dijo: “¡Oh jóvenes! Quienquiera de entre ustedes quien tenga la habilidad para casarse, entonces déjenlo hacerlo, porque ello baja la mirada y restringe las partes privadas. Pero quienquiera que no tenga la habilidad entonces déjenlo ayunar; porque efectivamente, esto es un escudo para él”. Se ha acordado sobre su autenticidad
[5].

Así, es incumbente sobre los guardianes el temer a Alláh concerniente a su guarda, desde que ello es una Amanah (confianza y responsabilidad) alrededor de sus cuellos y Alláh les peguntará concerniente a esta confianza. Así que es sobre ellos el apresurarse en tener a sus hijas, hijos y hermanas casadas, hasta el punto que esto tenga un efecto completo en la vida y la corrupción y los daños de no hacerlo hayan sido minimizados. Y es sabido que cuando las mujeres son prevenidas de casarse, o si su matrimonio es retardado o es diferido, entonces esto es causa para que las calamidades ocurran, una causa para que vergonzosos crímenes morales tengan lugar y una causa para el declive en los estándares de comportamiento. Así que (Oh adoradores de Alláh) es sobre ustedes el temer a Alláh con respecto a sus propios seres y con respecto a las hijas, hermanas y otras mujeres a quienes Alláh ha puesto bajo su cago y autoridad, y que los musulmanes deberían venir en orden de llevar a cabo el bien y la felicidad para la sociedad y seguir la vía que incrementará el bien y disminuirá los crímenes. Y ustedes deberían saber que serán preguntados de todo sostendrán la cuenta de sus acciones, como Alláh, el Más Alto, dijo:

“¡Por su Señor! Nosotros los llamaremos a todos ellos a cuenta por todo lo que ellos acostumbraban hacer” (Suratul-Hiyr 15:92).

Y Alláh, el Altísimo y Majestuoso, dijo:

“Y a Alláh pertenece todo lo que está en los cielos y la tierra, que Él puede castigar a aquellos quienes hacen la maldad con aquello lo cual ellos han hecho, y recompensar a aquellos quienes hacen el bien con el Paraíso el cual es lo mejor” (Suratun-Naym 53:31).

Así que apresúrense a tener a sus hijos e hijas casados, siguiendo los pasos de su Profeta (صلى الله عليه وسلم) y los pasos de los nobles Sahabah (Compañeros) (رضي الله عنهم) y todos aquellos quienes siguieron su camino y guía. Y también les aconsejo que no busquen excesivas sumas para la Mahr (dote); sino que sean moderados en esto, y que se esfuercen en seleccionar gente piadosa y recta para el matrimonio.

Nosotros pedimos a Alláh que nos garantice el entendimiento de la Religión, nos garantice la firmeza sobre ella y que Él nos proteja a nosotros y a todos los musulmanes de las malvadas apuraciones de nuestras propias almas y nuestras acciones que resultan malvadas; y que él nos mantenga lejos de los juicios que desvían y las discordias, ya sean abiertas u ocultas. Y nosotros pedimos a Alláh también que corrija a todos aquellos quienes tienen una posición de autoridad sobre los asuntos e los musulmanes, y que Él los rectifique. Efectivamente, Él es aquel que tiene el poder para hacerlo. Y que Alláh elogie y envíe bendiciones de paz sobre Muhammad, y sobre su familia, Compañeros y todos aquellos quienes los siguen.
_________________________
[1] Maymu ul-Fatawa wa Maqalat Mutanawiah (3/100-103).
[2] Sahih: Relatado por Ahmad (5/411). Fue autentificado por Ibn Taymiyah en “Kitabul-Iqtida” (p. 69).
[3] Relatado por Al-Bukhari (10/351) y Muslim (no.215), de Amr Ibnul-As (رضي الله عنه).
[4] Hasan: Relatado por At-Tirmidhi (no. 1085), de Abu Hatim al-Muzani y Abu Hurayrah (رضي الله عنهم). Fue autentificado por Al-Albani en “Irwaul-Ghalil” (no. 1868).
[5] Relatado por Al-Bukhari (4/106) y Muslim (no. 1400), de Ibn Masud (رضي الله عنه).